Miren Gutiérrez

January 22, 2012

Mucha crisis, pero nos hundimos en una montaña de desechos…

Filed under: Uncategorized — miren @ 6:04 am

A la tragedia de los residuos debemos añadir la de los alimentos que desperdiciamos los europeos. Cada habitante de la Unión Europea tira anualmente a la basura 179 kilos de productos alimenticios en perfecto estado, según un reciente estudio de la Comisión Europea.

Es decir, casi el 50% de productos comestibles se pierden en las distintas fases del proceso que lleva desde la producción a la mesa, y de ahí al cubo de la basura.

(En cuanto al problema más general de los residuos, en España, por ejemplo, sólo se recupera una pequeña parte de los residuos urbanos, mientras que más del 80% del total de basuras generadas acaban quemadas en incineradoras o enterradas en vertederos).

El Parlamento Europeo discutió esta semana sobre el problema y sugirió varias  medidas para combatir el desperdicio  e  introducir “racionalidad en el consumo”. El debate sin embargo no fue  vinculante, y fue despachado en apenas veinte minutos de intervenciones (ninguna española) en una Eurocámara casi vacía, reportan los medios.

El contenido del informe, elaborado por el socialista italiano Salvatore Caronna y aprobado  en una votación a mano alzada, está salpicado de datos interesantes:

  • Los 179 kilos per cápita que hoy derrochan los europeos –medio kilo al día; un 40% más en 2020 si no se toman medidas— se pierden en todos los eslabones de la cadena agroalimentaria:
    • la mayor parte corresponde a los hogares, con el 42% de pérdidas;
    • de cerca le siguen los productores, con el 39%;
    • el sector de comidas preparadas, con el 14%,
    • y ya lejos, con un 5%, los comerciantes.
  • Dichas “pérdidas” en los hogares son aparentemente evitables en un 60%.
  • El 18% de los europeos no comprende la frase “consúmase preferentemente antes de…”. El informe precisa que esa frase hace referencia a la calidad, mientras indicaciones del tipo “fecha de caducidad se refieren a la seguridad alimentaria.
  • El desperdicio tiene causas diversas: exceso de producción, mal acondicionamiento del producto, deterioro del género o del envase, normas de comercialización y mala gestión de existencias o estrategias comerciales inadecuadas.
  • El documento también llama la atención sobre que en algunos países se prohíbe la venta de alimentos por debajo del precio de coste, lo que priva a los comerciantes de la oportunidad de ofrecer a menor precio al final del día alimentos frescos no vendidos, con el consiguiente desperdicio de la cadena alimentaria.

La Europa opulenta y consumista tiene también sus bolsas de pobreza, en las que viven 79 millones de personas: ese 15% de europeos con unos ingresos inferiores al 60% de la renta media de su país de residencia.

Indigna, pues que, ante ese panorama y teniendo en cuenta la crisis que estamos atravesando, se tiren a la basura 90 millones de toneladas de alimentos en perfecto estado.

Protocolo de Kioto RIP

Filed under: Uncategorized — miren @ 6:04 am

Hace pocas semanas que terminó la cumbre de del clima en Durban (Sudáfrica), y ya se ha olvidado. A su conclusión, los medios y especialistas no tardaron en opinar que Durban había sido el “cementerio” del Protocolo de Kioto. Carpetazo y a otra cosa… Pero la duda queda: ¿es muerte confirmada o coma?

El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, como todo el mundo sabe,es un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero (conocidos como GEI) que son los principales causantes del calentamiento global (entre ellos, el dióxido de carbono o CO2). El acuerdo, que entró en vigor en 2005, caduca este año y debería ser sustituido por un nuevo tratado.

A pesar de que los signos vitales del famoso Protocolo están bajo mínimos, los y las optimistas impenitentes nos negamos a creer que la humanidad ha aceptado una subida de más de dos grados de las temperaturas.

¿Por qué es esto tan trascendental? Porque sin un acuerdo legalmente vinculante y global es muy probable que las temperaturas suban esos dos grados; y porque si van más allá, las consecuencias serían nefastas.

El Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas (conocido como IPCC), las ha descrito: subidas del nivel del mar que harían desaparecer comunidades enteras, aumento de la frecuencia de fenómenos climáticos extremos con sus efectos destructivos, e incrementos de las temperaturas que harían inhabitables muchas áreas del planeta.

De modo que esos dos grados de aumento son el tope admisible, de acuerdo con el consenso científico (primos aparte).

Para poder recortar las emisiones de GEI en un nivel adecuado y a tiempo, hacía falta un acuerdo más ambiocoso que sucediera al Protocolo y más urgente.

Pero en Durban se acabaron las esperanzas de que los países industrializados introdujeran ambiciosos recortes en sus emisiones de GEI de forma inmediata.

La cumbre de Durban terminó con un acuerdo de mínimos. Después de muchos tiras y aflojas, se acordó un tratado cuya forma legal no está todavía definida y que, aunque que se firmará en 2015, no va a ser operativo hasta después de 2020 (como quería EEUU).

Prevaleció la tesis de Estados Unidos de que no son tiempos para reducir emisiones de GEI y de que se podrá acometer tal empresa a partir de 2020 al tiempo que se evitan los peores impactos del cambio climático. Esta tesis difiere grandemente de lo que recomiendan los científicos del IPCC.

Asimismo, en el acuerdo de Durban se elimina cualquier referencia a la equidad, elemento que había sido introducido por la Unión Europea y por India, y que quedó fuera del pacto porque EEUU, a pesar de tener una mayor responsabilidad histórica en la emisión de GEI, no quería asumir obligaciones diferentes a las de China, India o Sudáfrica.

En el acuerdo de Durban, los tiempos se dilatan. ¿Esperará el cambio climático a que la crisis económica pase y a que los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo se pongan de acuerdo en quién paga el pato? La pregunta es, cuando menos, ridícula.

¿El resultado? Un “gran paso adelante”, según Estados Unidos; un acuerdo débil e incierto para todo el resto. No dejemos que el tema se olvide sin más…

NUEVO GOBIERNO II: Las gaviotas reidoras dejan de reír en Madrid

Filed under: Uncategorized — miren @ 6:03 am

¿Que no habéis visto el vídeo de las gaviotas reidoras? “En el núcleo de agua más insignificante usted tiene cantidad, miles, de distintas especies. Y de verdad, no sea usted tan infantil”…

Estas perlas de sabiduría regalaba a principios de año la próxima alcaldesa de Madrid, Ana Botella, al concejal socialista Pedro Santín, que acusaba al Ayuntamiento de haber reducido el Manzanares a poco menos que un erial biológico con las obras faraónicas de la M-30. Como se sabe, el nombramiento de Alberto Ruiz-Gallardón como ministro de Justicia pone a Botella en la posición de alcaldesa de Madrid.

Que no, don Pedro, que no. Que el Manzanares es una joya de la biodiversidad. Que hay “cantidad” de especies de peces, reptiles y aves… como la ya célebre gaviota reidora.

Porque Botella ha sido hasta ahora la concejala de Medio Ambiente de Madrid, y sabe mucho de estas cosas. En aquella ocasión, Botella enumeró especie por especie la “enorme” diversidad del río madrileño. Y cuando le tocó leer la que es el ave más común del Manzanares (entre 300 y 500 ejemplares), aquello fue de la risa y el tonito irónico al cachondeo. Hoy hay más peces que en 2004, dijo Botella. “Esto debe de ser por las obras de la M-30 y por las gaviotas reidoras”, dijo con retitín Botella. En el vídeo se oyen risas, pero no de las gaviotas sino de concejales y público presentes.

Aunque el vídeo sea de troncharse, hasta a las gaviotas podría atragantárseles la risa con el encumbramiento de esta concejala con un recorrido tan cuestionado.

Es que el “paro asfixia más” que la contaminación, dijo Botella en entrevista con la Cadena Cope en febrero. Además, la contaminación “no es un tema sanitario, sino una cuestión medioambiental”… (Ah, bueno, si es así, dormiremos con mucha más tranquilidad).

Casi en el mismo reglón, Botella decía que se pediría una moratoria a la Unión Europa para que le otorgara más margen para cumplir el límite de contaminantes, puesto que en 2010 el Consistorio madrileño rebasó lo fijado por la directiva comunitaria.

Botella ejercía cuando se dio la reubicación en zonas verdes de estaciones de medición en la capital para maquillar los escandalosos niveles de contaminación de la capital, caso que fue denunciado por la Fiscalía de Medio Ambiente. A pesar de ello, en todas las estaciones de medición, salvo tres, se superaron los niveles anuales de partículas PM10 recomendados por la Organización Mundial de la Salud. La red de la comunidad incluye 23 puntos de medición. En uno de ellos, Torrejón de Ardoz, los umbrales diarios se excedieron 65 veces, cuando la ley sólo permite 35, según una denuncia Ecologistas en Acción.

Además, la contaminación por partículas aumenta el número de muertes por enfermedades respiratorias y cardiovasculares. La Comisión Europea calcula que la contaminación atmosférica produce 370.000 muertes prematuras cada año, 16.000 de ellas en España. Toma mera “cuestión medioambiental”.

Los habitantes de la ciudad más endeudada de España, incluidas las gaviotas, esperan que el desenfado del que Botella ha hecho gala en problemas tan importantes como la contaminación no sea la tónica general. La esperanza es lo último que se pierde (!y no me refiero a Aguirre!).

NUEVO GOBIERNO I: Medio ambiente a la cola…Articles in the DV Bloh

Filed under: Uncategorized — miren @ 6:02 am

Hace unos días, varios y varias representantes y miembros de grupos ecologistas –cuyos nombres no vienen al caso—hicimos, con cierto humor macabro, una “porra” en una comida de despedida de año.

Se trataba de adivinar si: a) el “medio ambiente” desaparecería de la cabecera del hasta ahora MARM (Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino) y se metía en alguna secretaría de Estado; b) se mantenía en la cabecera, pero en otro orden; c) quedaba como hasta ahora. Pocos de los y las presentes apostaron por la última opción.

Hoy hemos sabido que ganó quien apostó por la segunda.

No iba a ser un gobierno del PP, argumentaron, el que eliminara un ministerio que otro gobierno del PP –el presidido por José María Aznar—creó al dividir en dos el hasta entonces Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente (MOPTMA, y dale con los acrónimos retorcidos).

(Recordemos también que fue el gobierno de Aznar el que firmó el Protocolo de Kioto en 1998, a pesar de la actitud negacionista de su presidente, aunque pronto, en 2000, se violaría el máximo de emisiones de gases de efecto invernadero permitido por el protocolo).

Humor macabro aparte, no son buenas noticias.

Miguel Arias Cañete tendrá la cartera del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (¿MAAMA?). Estrenamos nuevo ministro, aunque no tan nuevo, y nueva formulación de cabecera, con el medio ambiente a la cola.

Precisamente en 2000, Arias Cañete fue nombrado en la cartera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (mientras Jaume Matas Palou era ministro de Medio Ambiente de 2000 a 2003, y María Elvira Rodríguez Herrer lo fue ministra de 2003 a 2004), y permaneció en el cargo hasta su cese tras las elecciones generales de 2004.

Durante su mandato, por ejemplo, le tocó lidiar con la catástrofe del Prestige.

Célebres son sus palabras sobre el accidente del Prestige recogidas por varios medios: “Afortunadamente, la rápida intervención de las autoridades españolas alejando el barco de las costas, hace que no temamos una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni prevemos grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros”.

Las principales organizaciones ecologistas han puntualizado que en el historial de Arias Cañete pesa más la agricultura, y cierto tipo de agricultura (no por casualidad, la organización agraria protransgénica y proindustria ASAJA se ha congratulado por el nombramiento), y no tiene un historial de lucha por el medio ambiente. Y algunos de los datos que se han dado a conocer sobre su persona tampoco auguran grandes cosas.

No se sabe cómo será la persona encargada de luchar contra el cambio climático en este gobierno. Pero Arias Cañete tiene nada más y nada menos que seis coches y una moto, de acuerdo con su declaración personal de bienes y rentas de 2011 en el Congreso de los Diputados (además de cuatro casas); y más de 325.000 euros en acciones en petroleras. Digamos que el nuevo ministro encargado del ¿MAAMA? no hace ascos a los combustibles fósiles…

Esperemos que el hecho de que el medio ambiente haya sido colocado al final de la cabecera del título del ministerio no sea profético, porque el nuevo ministro tendrá que lidiar con asuntos vitales para la economía y el medio ambiente españoles como la reforma de la Política Agraria Común (conocida como la PAC), entre otros.

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